- ¿Por qué? + ¿Y por qué no?

sábado, 26 de octubre de 2013

Tan alegre, tan alegre, que nunca comprendió la ley de la gravedad..

He conocido a mucha gente en mis 17 años de vida. La gran mayoría es gente que conoces de pasada, en general, simplemente es alguien que te presentan, puede que paséis un rato juntos y casi que al día siguiente ya no te acuerdas ni de su nombre. Después está la gente a la que consideras conocidos, que están ahí, habláis y eso, pero no son muy significativos para ti. Y por último está esa pequeña parte que de verdad lo vale, los que echarías de menos si no estuviesen, a los que yo considero que realmente son mis AMIGOS, así con mayúsculas (y tengo que hacer la distinción porque creo que últimamente se abusa demasiado de esa palabra, ya cualquier persona que conozcas es considerada amigo y para mí no es así.. Es algo que hay que ganárselo).
Pues bien, esta noche me he planteado.. ¿Hay alguien de todas esas personas a la que me arrepienta de haber conocido? Porque si lo piensas, hasta esa persona de la que no recuerdas ni su nombre puede haberte influenciado de alguna manera.. Ya sea para bien o para mal. Y, bueno, el resto (conocidos y amigos) mucho más, claro.
Tras mucho hacer memoria (sí, estaba en mi rato de insomnio) e intentar recordar a las personas que he podido conocer, creo que no hay ninguna. Y, la verdad, me ha sorprendido.. Es que, si lo piensas, lo típico es llegar a la conclusión de "Pues a mí me habría gustado no conocer a cierta persona que me hizo pasarlo muy mal", y es lógico, pero hasta la persona que más daño te ha hecho te ha enseñado algo: no confiar en cualquiera, tenerte un poco más de respeto a ti mismo, no ser tan abierta con la gente.. ¡O cualquier cosa!
Creo que somos como somos gracias a todo lo que hemos vivido, tanto lo malo como lo bueno (aunque hay gente, como mi amigo Mario, que pensaría que estaríamos cayendo en una falacia Post hoc ergo propter hoc, que asume que si un acontecimiento sucede después de otro, el segundo es consecuencia del primero.. Que puede ser verdad, pero no estoy de acuerdo en que sea así siempre). Es cierto que todo el mundo quiere estar siempre bien y que no le hagan daño, pero a veces es lo mejor que te puede pasar porque te ayuda a abrir los ojos y verlo todo mucho mejor, a disfrutar de cuando realmente estás bien porque ya sabes que no siempre vas a estar así. 

Y bueno, en resumen, he llegado a la conclusión de que no debes arrepentirte de nada: si es bueno, es un recuerdo; y si es malo, es una experiencia.

~Monete

domingo, 20 de octubre de 2013

Yo de mayor quiero ser pequeño

Qué harto estoy de la responsabilidad. Esa presión constante que parece ir aumentando cuanta más edad tienes. A mis 17 años, noto la responsabilidad cerca, muy cerca. Ya va apareciendo y te hace ver que, cuando no cumples con tus tareas, hay consecuencias importantes.
Este trimestre, que por junio o así estuve un par de semanas bastante depre y de ahí en adelante no estuve muy concentrado en el instituto y demás, noté lo que es dejar la responsabilidad. Parece una tontería, porque estamos acostumbrados a cumplir con lo que tenemos que hacer, pero en el momento en que dejas de hacerlo, cada vez te cuesta más volver a esa rutina.
En mi caso, lo que me ha dado la patada en el culo para volver a ponerme las pilas y ser responsable es suspender dos asignaturas en el instituto. Es la primera vez que suspendo una asignatura, y no me sorprende haberlas suspendido, era de esperar.

Volviendo al tema de antes, la responsabilidad está ligada a la presión de los demás. Por lo visto, cuanto más mayor eres, más se espera de ti y menos puedes fallar. ¿Acaso tenemos que ser perfectos? No lo creo.
Permitíos ser irresponsables por un segundo, permitíos sentir que alguien os mira con desaprobación por no ser perfecto, porque ahí, en ese mismo momento, vas a sentir que no es tan malo caer. Puedes permitirte caer, porque para eso hay gravedad y nacimos sin saber caminar, pero, si aprendimos a caminar, es porque hay algo que nos empuja a seguir adelante: superación, felicidad, unicornios... como queráis llamarle.
A lo que me refiero es, que no hay que tener miedo a caer, a decepcionar, ya que eso demostrará a los demás, pero sobretodo a ti, que somos humanos y que estamos llenos de errores, que son los que nos hacen ser tan humanos. Y, cuando te levantes, a esa persona que te miró con desaprobación, enséñale que te has caído pero que puedes superar cualquier obstáculo que te pongan encima si te lo propones.

Hay que aprender a caer, pero con dignidad.

sábado, 12 de octubre de 2013

Esto se acaba..

De azul oscuro casi negro a un naranja con matices amarillos y por último un azul claro. Comienza el día con una alarma que te avisa de que es hora de moverte de esa comodísima cama. Con pocas ganas te levantas y con menos ganas aun te vistes, desayunas y te peinas.
Sales de tu casa dirección a esas cuatro paredes en las que te encierras durante 6 horas y, con suerte, te echas unas risas con tus amigos. Suena ese bendito ring que te saca de allí y vuelves. Por el camino piensas, ¿qué habrá de comer? Cuanta más hambre tengas, menos te gustará la comida.
Te quedan unas 7-8 horas de día: hablas con tus padres, estudias, ves la tele, una siesta, clases, coges el ordenador, quedas un rato, haces la tarea, juegas a la consola, lees, ..
El azul claro vuelve a ser naranja, aunque con franjas moradas, y después azul oscuro casi negro otra vez. Se ha acabado el día, a dormir y empezar de nuevo.
Y así durante nueve largos meses en los que, para bien o para mal, puede haber algún cambio unos días. ¿Te suena? Porque así son casi todos mis días y seguramente también los tuyos.
Hasta no hace mucho habría terminado esta entrada diciéndote que vaya asco de rutina, que siempre es lo mismo, que intentes cambiar y hacer cosas nuevas para que después no te arrepientas,.. Hasta que llegas al último año antes de la universidad, del GRAN cambio y te das cuenta de que eso que creías que iba a ser para siempre y que terminarías aborreciendo, a lo mejor no es tan malo y tan eterno.. El año que viene echaré de menos mi cama, mi casa en general, el instituto, mis compañeros (sobretodo a los que, además, son mis amigos), mis profesores, que me hagan de comer, mis sitios favoritos, mi ciudad, las cosas que hago por la tarde, mis padres, la falta de responsabilidad, ...
Este año tiene ese matiz de ser el último y por eso lo miro todo con mejores ojos, aunque sea la cosa más típica y la más característica de cada día, es posible que el año que viene no lo tenga y lo eche de menos más que a nada. Lo vivo todo más y lo observo todo mejor. Este es mi último año y lo voy a vivir haciendo lo mismo que en todos los anteriores, pero, además, disfrutándolo.. Diría que como si fuese el último, pero es que realmente, por suerte o por desgracia, lo es..

~Monete 

martes, 8 de octubre de 2013

If you wanna come back...

¡Ala! ¡Que he podido volver al blog! Joder, hace milenios que no escribía nada ( ni  Elena ni yo ) y hasta me trae muchísimos recuerdos estar escribiendo esto.

Creo que ya os ha contado Elena el motivo por el que hemos vuelto a escribir... ¿verdad? Bueno, como creo que no ( xDDDD ) os cuento que este blog va a seguir la misma linea ética a la par que filosófica de escribir lo que nos salga de lo más oscuro de nuestros cojones. Porque podemos. Y además así no perdemos el contacto y todo chachi.

Viendo que Elena hizo su entrada hablando de qué ha sido de ella en todo este tiempo, creo que lo suyo sería que lo hiciera yo. Pero no pienso hacerlo. Lo que pasa es que, como no se de que otra cosa hablar, lo haré D:

En los últimos años diría que he cambiado mucho, muchísimo. Estoy aprendiendo cuales son mis virtudes, y más mis defectos y límites. Desde que vine aquí (Mendoza, Argentina), hará más de un año, mi vida ha cambiado mucho, demasiado, y lo he pasado realmente mal, pero como la misma palabra lo dice, lo he pasado.

Me costó muchísimo venir aquí, despedirme de toda la gente que quería (todavía me acuerdo cuando fui a despedirme de Elena, que me decía que no me buscase otra mejor amiga asdauhsdad). Realmente fue muy difícil para mi, que había pasado mi vida sin muchas dificultades. Pero bueno, lo afronté, lloré, quise acabar con todo de una vez, pero seguí. Gracias a mis amigos sobretodo, que cuando estaba en Almería significaban mucho, pero que ahora significan más aun, pude salir adelante en toda esa mierda y buscar algo que me hiciese feliz.

Al tiempo de estar aquí, empecé a encontrarme a mi mismo. El perder toda la estructura de vida que tienes te hace estar solo frente a ti, y a veces sirve de mucho. Empecé a pensar en que hacer con mi vida y a los pocos meses empecé a trabajar con mi padre en la construcción unos meses. Todo con el fin de ahorrar todo el dinero posible para ir el verano de 2014 a Almería de vacaciones. Realmente lo necesito.

Después de todo ese tiempo en el que aprendí lo que es trabajar duro para ganar dinero, empecé a prepararme para el colegio. Se me rompió mi preciado móvil del que dependía para hablar con mis amigos, y al poco tiempo cogí parte del dinero que tenía ahorrado y me compre un Galaxy S2 (si, los había más baratos, pero con lo que lo uso, necesitaba algo así xD).

Empecé el colegio en Febrero, día horrible en el que estaba súper nervioso. Encima de todo, un colegio católico al que había ido casi toda mi familia ( y yo, que de católico tengo lo que de noruego...). En fin, llegó el día y me equivoqué de clase. Entre tarde, cuando todos ya estaban sentados y pase varios días de presentaciones horribles en las que solo quería volver con mis amigos a Almería.

Aun así, seguí adaptandome a los cambios poco a poco, empecé a hacer amigos por los videojuegos y la música y tuve algo de suerte con la gente que me tocó en clase, ya que me acogieron bastante bien. Todo esto me ayudó mucho a tomar confianza en mi mismo, y a seguir adelante. El primer trimestre lo acabé muy bien porque me puse las pilas, pero el segundo... bueno, dejemoslo aparte xD.

Luego, hace unos meses ya, volví a hablar con una chica a la que le tenía mucho cariño, y que siempre nos habíamos cuidado el uno al otro. Con el paso de los días, hemos acabado siendo pareja, a distancia porque está en España, pero nos ayudamos muchísimo el uno al otro y sinceramente estoy muy feliz con ella. Pero ya os contaré mejor otro día.

Y bueno, ahora mismo estoy más o menos asentándome aun, sigo con mi fanatismo por los videojuegos y la informática. Sigo echando muchísimo de menos mi vida de antes, y a veces no hablo con mis amigos de allí para no molestarles por que están en pleno bachiller y tal. He aprendido que lo importante es ser tu mismo y adaptarse a los cambios. He empezado varios cursos de programación porque luego en la carrera (Ingeniería en Sistemas) me hará mucha falta.
Y ahora mi tiempo se disputa entre mis amigos, el colegio, escribir en un par de blogs de tecnología que me ayudan a sacar un poco de dinero, y jugar al LoL con ganas de llegar a Ranked y patear culos.

Si, juego a League of Legends. Un orgulloso Twisted Fate aquí presente. Já.

Espero que no se me haya quedado nada, y si se me ha quedado ya os lo contaré otro día :3
¡Nos vemos en dos semanas!